26/7/09

El poder de la palabra

Durante mucho tiempo, los humanos han conseguido el apoyo popular de las masas; los antiguos pobladores se regían por gobernantes.

Tal es el caso de los antiguos creyentes mitológicos, estos se basaban en Dioses fuertes que les ayudaban en la vida cotidiana: La agricultura, los sacrificios, los cultos religiosos y las dadivas eran guiadas por Dioses poderosos, a estos daban nombres y por ‘’poder divino’’ eran electos los nuevos gobernantes.

Pero esto nos lleva a una pregunta muy interesante:

¿Quién influenció a las masas para que creyeran en divinidades?

Pues independientemente de quien fue, se entiende que fue una persona con un respeto elevado, tal vez con un cargo por sabiduría, o lo que tocamos hoy: Poseía El poder de la palabra.

Convencer a las masas consiste básicamente en aparentar sabiduría, firmeza y domino máximo. No podemos ir a sugestionar teniendo una apariencia de nerviosismo, de miedo e inseguridad.

Sin importar el dominio de un tema, es posible crear la apariencia de lo que queramos ser; y desde un ámbito positivo esto nos puede enaltecer ante un público. Las personas captan una imagen sobre una persona en apenas diez breves segundos.

Poniendo un caso sería el de Hitler en su era de gobierno alemán, podemos observar que este sugestionador era firme en sus actos y hacía apariencia del gobernador que los llevaría a la estabilidad y pondría el pueblo en estado de satisfacción.

El poder de la palabra puede ser manejado con propósitos positivos o negativos, es elección del orador usar estrategias para ser escuchado de maneras distintas.

Basta con preparar algunos discursos, practicarlos, tener una dicción fuerte y firme, no aparentar miedo y sobre todo que el mensaje sea de formación coherente y apta para en entendimiento general.

Al adquirir ese preciado don, puedes llegar a ser extremadamente poderoso, alcanzar éxito en tu trabajo y lograr respeto; siempre y cuando se use correctamente, con toda la paciencia posible ya que es algo que no todos tienen y vale la pena integrar a tu personalidad.

Así es como actúa un poder especial, El poder de la palabra.